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Bioseguridad en salmonicultura: no basta con tener controles, hay que poder demostrar que se hicieron

Control de acceso a centros de cultivo, trazabilidad de personas y equipos, checklist con alarmas, fallas críticas, acciones correctivas, GPS, firmas y resguardo de los registros: lo que una auditoría interna necesita poder mostrar.

Equipo Tocheck·

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Cada vez que se confirma un caso de ISA en la región, los equipos de auditoría interna y de riesgo se hacen la misma pregunta: ¿podemos demostrar que los controles de bioseguridad se aplicaron antes del evento, y no solo que existen?

En septiembre de 2026, Sernapesca confirmó el virus ISA en un centro de la Región de Aysén. Con la Resolución Exenta 2901/2026 definió una zona infectada y una zona de vigilancia, con restricciones al movimiento de peces, exigencias adicionales de bioseguridad y más muestreos. A comienzos de octubre se informó otro caso en una jaula de otro centro de la región, donde se reforzó el control del movimiento de embarcaciones, equipos y personal. Según la información publicada, en ese centro no hubo aumento de mortalidad ni signos clínicos asociados.

En eventos como estos, las personas, las embarcaciones y los equipos que entran y salen de un centro son parte del riesgo. Por eso el registro de ingresos y salidas es una de las evidencias que conviene tener siempre a mano.

Tener un control no es lo mismo que poder demostrarlo

Casi todos los centros tienen procedimientos de bioseguridad. El hallazgo aparece cuando auditoría pide la evidencia: ¿quién ingresó el martes pasado?, ¿de dónde venía?, ¿se hizo la revisión antes de entrar?, ¿qué se hizo cuando algo falló?

En muchas operaciones ese registro todavía se lleva en papel. Mientras nadie pregunta, funciona. Pero puede completarse después de los hechos, puede ser ilegible o perderse, y datos como el lugar de origen dependen de que alguien los anote y los recuerde. Cuando llega la revisión, el esfuerzo se va en reconstruir lo que pasó, en vez de mostrarlo. Para riesgo y auditoría, eso es un control débil, aunque el procedimiento esté bien escrito.

Qué debe quedar registrado en cada ingreso

Un registro que sirva en una auditoría responde, como mínimo:

  • Quién ingresó y a qué empresa pertenece.
  • De dónde venía, incluyendo el último centro o instalación que visitó.
  • Cuándo entró y cuándo salió, con la hora tomada por el sistema y no escrita a mano.
  • Qué revisión de bioseguridad se hizo antes de entrar y cuál fue el resultado.
  • La evidencia: fotos, ubicación y la firma de quien revisó.
  • Qué pasó si algo no cumplía: la falla, la acción correctiva, el responsable y el plazo.

El reloj corre rápido cuando hay un caso confirmado

Cuando un centro queda confirmado, el programa sanitario ISA fija plazos exigentes. El inicio de la cosecha o la eliminación de las jaulas positivas debe ocurrir como máximo a los 3 días desde la notificación. La cosecha no puede durar más de 15 días y la eliminación, no más de 7.

Con ese reloj, reconstruir quién estuvo en el centro, con qué equipos y desde dónde no puede tomar semanas. La trazabilidad sirve en dos direcciones: hacia atrás, para saber quién estuvo y qué controles se le aplicaron, y hacia adelante, para saber a qué otros lugares fue después cada persona, embarcación o equipo que pasó por el lugar afectado.

Qué dice la normativa

La Ley General de Pesca y Acuicultura sanciona con multas de 50 a 3.000 UTM a quien no adopte las medidas de los programas sanitarios. También contempla una multa personal de 3 a 150 UTM para el gerente o administrador del establecimiento, y si hay reincidencia las multas pueden multiplicarse por tres o cuatro. No entregar la información sanitaria exigida sobre enfermedades de alto riesgo se sanciona con multas de 2.000 a 3.000 UTM.

Además, el decreto supremo 64 de 2021 exige en su artículo 15 que los centros de cultivo tengan un sistema de trazabilidad de los principales elementos del proceso productivo que puedan convertirse en residuos, según el riesgo sanitario y ambiental.

Cómo un checklist digital deja la evidencia

Una forma simple de ordenar estos controles es llevarlos a un checklist digital, que se responde desde el celular. Bien armado, ayuda así:

  • Alarmas: si una respuesta crítica no cumple, el responsable recibe un aviso por correo o notificación en el celular, sin esperar a que alguien revise una planilla.
  • Fallas críticas y correctivas: la falla queda registrada y se puede abrir una acción correctiva con responsable, para seguirla hasta que se cierre.
  • GPS y hora del sistema: cada registro guarda la ubicación y la hora automáticamente, sin depender de que alguien las escriba.
  • Fotos y firmas: la evidencia queda junto al registro, y puede firmarlo quien revisó o quien recibe.
  • Personas externas: contratistas, transportistas o visitas pueden tener su propio usuario sin necesitar un correo institucional.
  • Resguardo de los registros: todo queda guardado en un solo lugar, con fecha y responsable, y con el historial de cada equipo, listo para mostrar a una auditoría.

Es lo que hacemos en Tocheck con checklists digitales. Los indicadores solo se mueven con evidencia, no se pueden cambiar a mano.

Lo que un sistema no hace

Conviene decirlo claro: un registro digital deja constancia de lo que se hace, pero no hace que se haga. Asegura que lo registrado sea verificable. El cumplimiento sigue dependiendo de las personas y de la cultura de cada operación.

Y hay una pregunta práctica que cualquier centro debería hacer al evaluar una herramienta: cómo se comporta el registro donde hay poca conectividad. No es un detalle, es un requisito.

Si mañana llegara una revisión, ¿podría asegurar que los controles se hicieron en tiempo y forma, y tiene la evidencia para demostrarlo?

Preguntas frecuentes

¿Qué evidencia debe poder mostrar un centro ante una auditoría de bioseguridad?

Quién ingresó, de dónde venía, cuándo entró y salió, qué revisión se hizo, con qué evidencia y qué se hizo ante una falla.

¿Por qué hay que registrar quién entra y sale de un centro de cultivo?

Porque las personas y los equipos son parte del riesgo. El registro permite demostrar que los controles se hicieron y reconstruir movimientos si hay un caso.

¿Qué diferencia hay entre tener un control y poder demostrarlo?

Tener un control es contar con el procedimiento. Demostrarlo es poder mostrar, con fecha, responsable y evidencia, cada vez que se aplicó.

¿En cuánto tiempo hay que actuar cuando un centro queda confirmado?

El inicio de la cosecha o eliminación de las jaulas positivas debe ocurrir como máximo a los 3 días desde la notificación. La cosecha puede durar hasta 15 días y la eliminación hasta 7.

¿Qué sanciones contempla la ley por no cumplir las medidas de los programas sanitarios?

Multas de 50 a 3.000 UTM, una multa personal de 3 a 150 UTM para el gerente o administrador, y la posibilidad de multiplicarlas por tres o cuatro en caso de reincidencia.

¿Qué exige el decreto supremo 64 de 2021 en materia de trazabilidad?

Que los centros de cultivo tengan un sistema de trazabilidad de los principales elementos del proceso productivo que puedan convertirse en residuos, según el riesgo sanitario y ambiental.

¿Cómo ayuda un checklist digital a la trazabilidad?

Con alarmas ante respuestas críticas, registro de fallas y acciones correctivas, GPS y hora automáticos, fotos y firmas, y registros guardados con fecha y responsable.

Veamos su operación antes de hablar de software.

Cuéntenos qué proceso le está costando controlar y le mostramos cómo se vería en Tocheck.